Esta noticia fue publicada previamente por The Economist.
El dinero sucio ha sido durante mucho tiempo un secreto a voces en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Oligarcas y funcionarios extranjeros volaban con montones de dinero, compraban casas a su nombre y mostraban su vida de lujo en las redes sociales. El año pasado, los huéspedes de un hotel del centro de Dubái podrían haber compartido el ascensor con un jefe de la mafia turca que se había instalado allí por un tiempo. Con sus villas frente a la playa, sus hoteles de lujo y sus restaurantes de lujo, el deslumbrante centro de negocios de los EAU es un imán para el dinero, lícito o no.
Hace dos años, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el principal organismo mundial de lucha contra el blanqueo de capitales, instó a los EAU a realizar “reformas fundamentales e importantes” para combatir la delincuencia financiera. En los próximos días decidirá si el país ha hecho suficientes progresos. De no ser así, podría incluirse en una “lista gris” de países problemáticos. Se espera una decisión para el 4 de marzo.
Consulte la noticia original si desea conocer más.
- La AMLA fija sus prioridades estratégicas para el periodo 2026-2028
- El Gobierno da luz verde al estatuto de la Agencia Estatal de Evaluación de Políticas Públicas
- La policía italiana registra un club de fútbol vinculado a Doge por blanqueo de capitales
- La Comisión Europea incumple el plazo para guiar sistemas de alto riesgo en la ley de IA
- El Reino Unido publica la lista de empresas que incumplieron la normativa antiblanqueo
- La SFO archiva un caso de soborno extranjero vinculado a Sierra Leona