Esta noticia fue publicada previamente por Bloomberg.
Cuando Anthony Stimler dejó Glencore Plc en agosto de 2019, tenía dos grandes secretos: Durante una docena de años, había pagado millones en sobornos a funcionarios e intermediarios africanos. Y ahora estaba ayudando a una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre la empresa y numerosos ex colegas.
La corrupción no es exactamente inaudita en la extracción y el comercio de materias primas, especialmente en el mundo en desarrollo. Pero los detalles del acuerdo de cooperación de Stimler, obtenidos de la oficina del fiscal de Estados Unidos en Manhattan y de los que no se había informado antes, ofrecen una rara oportunidad de ver cómo funciona: la escala, el alcance y la naturaleza casi rutinaria de tales transacciones.
Un aspecto es el papel de los intermediarios, a menudo favorecidos por los gobiernos de la región. Las denominadas empresas de maletín actúan como conductos para los sobornos de los comerciantes a los funcionarios, sacando una tajada y dirigiendo los negocios del Estado a los comerciantes. Glencore era una empresa dominante en Nigeria, Chad, la República del Congo y Guinea Ecuatorial, y dice que ya no utiliza intermediarios como parte de una operación renovada y saneada.
Si desea profundizar más, acceda a la noticia original.
- La UE aprueba sanciones contra 19 responsables y entidades iraníes
- El Departamento de Justicia publica su primera política corporativa para casos penales
- Así funciona el nuevo buzón para denunciar corrupción en Castilla-La Mancha
- Sepblac pone el foco en Pecunpay e Indra
- El Departamento de Justicia de EE.UU. retoma una aplicación reducida contra el soborno extranjero
- Una firma vinculada a un multimillonario israelí acuerda pagar 30 millones