El acuerdo permitiría el acceso automático a huellas y ADN

Esta noticia ha sido publicada previamente por Euractiv.

Varios países de la Unión Europea están avanzando hacia la firma de acuerdos bilaterales con Estados Unidos para permitir el acceso automatizado a datos biométricos de ciudadanos europeos, como huellas dactilares y perfiles de ADN. Estas negociaciones forman parte de los compromisos adquiridos en el marco del acuerdo de 2009 conocido como “Prüm II”, que permite el intercambio de datos biométricos y que, en este caso, facilitaría el flujo de información a las autoridades estadounidenses para fines de seguridad nacional y prevención del crimen.

Alemania, Francia, los Países Bajos y Finlandia figuran entre los Estados miembros que están más cerca de formalizar estos acuerdos. Sin embargo, el avance del proceso ha generado preocupación entre expertos en privacidad y derechos fundamentales, quienes advierten sobre la posible falta de garantías adecuadas y el desequilibrio en el intercambio de datos, ya que los ciudadanos europeos podrían estar más expuestos que los estadounidenses en estos acuerdos.

Preocupaciones por la privacidad y el equilibrio en los acuerdos

Las negociaciones se desarrollan sin una supervisión centralizada por parte de la Comisión Europea, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre la transparencia y el respeto a las normativas de protección de datos de la UE. Además, algunos organismos alertan sobre los riesgos de replicar un sistema de intercambio de datos biométricos sin evaluar su impacto en los derechos fundamentales de los ciudadanos, especialmente en un contexto donde la legislación estadounidense no siempre ofrece niveles de protección equivalentes a los europeos.

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